El 24 de noviembre de 1932, se funda el Laboratorio de Criminalística Técnico (CSI) del FBI en los Estados Unidos. Según la página web de FBI, la fecha fue establecida de forma arbitraria debido a que su fundación había ocurrido durante varios meses a través del verano y otoño de 1932.

Desde su fundación, el laboratorio se convirtió en un componente clave para el trabajo realizado y la imagen de la G-Men del FBI y una fuerza importante para la profesionalización de la policía estadounidense.

Al convertirse en director, en 1924, Hoover alentó a la Oficina a mantenerse actualizada en los últimos adelantos de la ciencia, al principio este interés se centró en cuestiones de identificación de huellas digitales, especialmente los relacionados con el descubrimiento de las huellas dactilares latentes, pero el uso del análisis científico, en otros asuntos, fue adquiriendo un papel protagonista en los círculos policiales.

En 1930, la Oficina inició una biblioteca de criminología para el uso de sus agentes y personal de apoyo en el cual se ocupaba de la recopilación y publicación de estadísticas sobre la delincuencia de la Asociación Internacional de Jefes de Policía.

En su nuevo programa de capacitación de los agentes, la Oficina incluyó conferencistas expertos sobre temas como el uso de la comparación de manuscritos, la comparación de formas de escritura, toma y clasificación de huellas dactilares, “moulage” , balística, etc. Así nace el CSI.