El 22 de diciembre de 1905, nace en Londres, Inglaterra, Tommy Flowers, ingeniero electricista graduado en la Universidad de Londres. Conocido como el creador del “Colossus”, la primera computadora electrónica digital y programable.

Estudió ingeniería mecánica y se licenció en ingeniería eléctrica en la Universidad de Londres. En 1926, se unió a la rama de telecomunicaciones de la Administración de Correos (GPO).

En 1942, Flowers se une a los esfuerzos para el rompimiento de códigos secretos alemanes de teletipo llamada “Geheimschreiber» durante la segunda guerra mundial y lidera el desarrollo de una de las primeras computadoras electrónicas digitales, y la primera computadora electrónica programable del mundo.

El objetivo era poder descifrar los mensajes alemanes y gracias a éste lograron descifrar códigos complejos utilizados por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. 

Esto permitió a los aliados obtener información militar valiosa; se dijo que el uso de esta computadora permitió acortar la guerra en dos años.

Diez de estas máquinas fueron terminadas y usadas durante la segunda Guerra Mundial en esfuerzos de descifre británicos, y un undécimo computador estaba listo para estar de servicio al final de la guerra. 

Al final de la guerra solo sobrevivieron dos de estos ordenadores.

Colossus

Estos ordenadores fueron los primeros dispositivos calculadores electrónicos usados por los británicos para leer las comunicaciones cifradas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial y fue uno de los primeros computadores digitales.

Estos ordenadores fueron diseñados originalmente por Tommy Flowers en la Post Office Research Station(Estación de Investigación de la Oficina Postal), Dollis Hill. El prototipo, Colossus Mark I, entró en funcionamiento en Bletchley Park desde febrero de 1944. Una versión mejorada, el Colossus Mark II se instaló en junio de 1944, y se llegaron a construir unos diez hasta el final de la guerra.

Estas se utilizaron para descifrar los mensajes cifrados, que se interceptaban de las comunicaciones de la Alemania Nazi, usando la máquina Lorenz SZ40/42. Comparaba dos flujos de datos, contando cada coincidencia basada en una función programable booleana. El mensaje cifrado se leía a gran velocidad a través de una cinta de papel. El otro flujo de datos era generado internamente, y era una simulación electrónica de la máquina de Lorenz en varias combinaciones. Si el número de coincidencias para una combinación era superior a una cierta cantidad, la salida era escrita en una máquina de escribir eléctrica.