Para gustos los sabores y colores. También los tipos de emprendedores. Si te quedas leyendo este artículo conocerás la historia detrás del manga Alien Defender Maky. Te puedo asegurar que están buena como el resultado.

Alien Defender Maky es una manga genial, cargada de todo lo que esperas: acción, comedia, romance. Tuvimos la oportunidad de entrevistar a su creador Julio Quintero y su dibujante Santiago Araúz. Ellos nos cuentan cómo lo lograron.

¿Cómo se te ocurrió esta historia?

Esa anécdota la tengo muy clara. Fue un día en que estaba viendo el primer capítulo del anime Generator Gawl. Es sobre unos muchachos que vienen del futuro a detener una compañía que va a alterar el genoma humano para que estos se conviertan en monstruos. Llegan en una noche de tormenta de Japón dentro de un dispositivo en medio de un rayo. En ese momento hay una chica que los está viendo desde su balcón. Ella se asoma para ver la tormenta y ve el rayo cuando cae. En ese momento pensé “esa entrada está como pritty para un personaje principal en una historia”.

Mi cabeza comenzó a dar vueltas hasta que logré encontrar el principio de la historia. Esto es algo que siempre me sucede cuando escribo, se me ocurre el principio y final de la historia, de ahí me puedo guiar a donde quiero ir.

¿Qué te llevo a realizar este tipo de emprendimiento?

Esta historia la empecé a escribir entre el 2003 y 2004. Primero para una página llamada Fiction Press, donde tu podías subir tus historias y la gente te da likes. Tuvo mucha aceptación y pensé es momento pasarlo al siguiente nivel. No conocía a nadie que la pudiese dibujar y en un principio lo intenté; pero el resultado fue algo bastante feo, al estilo One Punch Man -risas-.

Entonces en el 2014, a través de mi amiga Edisa Yau, que está muy involucrada en todo este mundo, leyó mi historia y me contactó con varios dibujantes. Entre ellos Santiago Araúz, que dentro de todos los artistas que vi era el que se acercaba a lo que quería transmitir en la historia.

Así pasamos dos años en el diseño de los personajes. Trabajamos remotamente ya que yo estaba en Chiriquí y él en ciudad de Panamá. Lo curioso es que en esos dos años no nos conocimos en persona, si no fue hasta que nos realizaron una entrevista.

¿Cómo era la forma en que trabajaban?

Yo le enviaba a Santiago imágenes de referencia para los personajes. Estilos de uniforme, el peinado y él iba armando todo, iba diseñando y trabajando hasta tener un producto original.

Luego ya con la historia completa, Santiago fue dibujando los personajes en diferentes posiciones. Las expresiones faciales y desde un inicio todo quedó hecho. Ahí comenzamos con el primer toque unblock y los history boards. En otras palabras, yo le describía qué quería para la historia, la configuración de páginas, viñetas, tal ángulo y él lo expresaba en dibujo a mano. Luego de corregir y decidir que todo estaba bien, procedía a realizar los dibujos en computadora. Ese fue proceso que tuvimos en el primer tomo y ahora estamos un poco más rápidos. Con los personajes creados, ahora es cuestión de hacer y corregir de history board.

¿Cómo fue que aprendieron, estudiaron?

En realidad soy médico, Santiago es diseñador. Yo no tenía idea de ciertas cosas, pero cuando hablaba con Santiago, me ayudaba. Le decía a qué te refieres con eso y él me contestaba no, significa que me tienes que mandar el personaje en tal forma. Así más o menos me fuí empapando en los términos, pero no fue tan difícil, es solo agarrarle el gusto, además tenía que aprenderlo para poder hacerlo.

¿Han ido a Japón, ya que la ambientación es japonesa?

No, que va, es un sueño que tenemos Santiago y yo. Para la ambientación del manga, por ejemplo si quería que estuviera en Osaka íbamos a Google. Descargaba las imágenes se las enviaba a Santiago y él ya podía desarrollar un background.

¿Si tuvieras que elegir el estilo de manga que creaste cual sería?

Shonen. Está más enfocado en acción que en comedia romántica. Como que las cosas las voy mezclando, tengo que ir jugando con las dos cosas.

Ahora hablemos de este emprendimiento…

¿Cómo ha sido la aceptación del manga?

La verdad no he recibido haters. Hay gente a las que le ha gustado mucho. En Panamá, hay un grupo que se llama Indiellusions, se dedican a revisar historias y tienen sus artistas también. Uno de ellos se encarga de revisar las viñetas de su grupo y nos ha hecho críticas constructivas de la construcción de nuestras viñetas. Recomendaciones que estamos tomando para el tomo dos. Con la idea de que el manga sea un producto profesional que no tenga nada que envidiar a un proyecto hecho en Japón.

¿Como han financiado el producto?

Autofinanciado totalmente. No he buscado patrocinador, pero creo que a la larga sí. Porque Santiago necesita añadir más gente para el equipo, al principio era él y tres amigos más los que se encargaban de hacer el trabajo. Santiago trata de buscar más gente, pero representa más dinero.

¿En dónde se puede encontrar?

Aquí en Panamá sólo está en el Hombre de la Mancha y en Nación Geek. Estamos tratando de buscar una editorial internacional que pueda dar eso a otros países. También lo estoy vendiendo en Amazon y la han comprado en México y Colombia.

¿Para cuándo tienes planificado las siguientes entregas?

Ahora Santiago está trabajando para hacer los dibujos de los últimos cuatro capítulos que faltan para terminar el tomo uno. Estamos esperando primero Dios, ya poder tenerlo impreso para el próximo Comic com Panamá.

¿Así que cada vez que hacen un tomo prácticamente se demoran un año?

Sí, esperamos tener tiempo suficiente para sacar uno por año y planeamos hacer nueve tomos.

Con lo que han logrado hasta ahora…  ¿Cuál sería tu mensaje para esa gente que viene empezando?

Aprovechen, si tienen alguna historia que quieran escribir o si dibujan súper bien. Si no la tienen, júntense con alguien que quiera trabajar. La aceptación de este tipo de emprendimiento es muy buena. La gente estaba medio reservada en esto, pero ahora ha tenido un boom lo que es el anime y el manga en Panamá. La gente está buscando esas historias, entonces se debe aprovechar para escribir o dibujar, tratar de sacar de material.

Luego tratar de conseguir patrocinadores, pero empezar a producir porque hay otros países de Latinoamérica desarrollando. Puerto Rico, México y Chile tienen ya editoriales inclusive de historias hechas por gente de ellos mismos. Así al estilo manga y tiran varios volumenes al estilo Japón.

En Panamá estamos dando los primeros pasos, el primero que saco impreso fue Álvaro Urrutia con Mercenary Bloodline. Pero no había ninguna imprenta especializada para comic, entonces él decidió hacer la suya para imprimir su historia. Él no sacó la suya y yo decidí contratar su imprenta. Vamos a trabajar juntos y ya van a ser dos historias, que van a sacar con esa imprenta.

Entonces, yo pienso que hay que fusionar las cosas. Por ejemplo, si hay otras personas que quieran sacar sus impresiones de sus historias, independientemente si sea manga o no, bueno usar esa imprenta. O sea no dividirnos sino concentrarnos aquí para que vaya aumentando la calidad del trabajo.