Desde el 2015, en Panamá, se escuchan términos muy poco convencionales que causan confusión entre los que los han escuchado. Unos aseguran que es una tecnología, otros hablan de inversión y ganar dinero. También de hacerse millonarios de la noche a la madrugada y un sin fin de palabras que terminan espantando.

En realidad, esto lo que hace es alejar el propósito original. Pero ahora se presentan grandes retos globales que obligan a los nacionales panameños a reconocer la importancia de estos temas.

Palabras como Bitcoin, Criptomonedas o Blockchain, serán parte de la economía que se mezcla con tecnología. La demanda de rapidez, transparencia, ahorro de costes en los procesos, son garantías que estas tecnologías brindan. De esta manera, se posicionaría a Panamá como un país eficiente en sus procesos internos.

Cuando se habla de Bitcoin y criptomonedas, se hace referencia a todo un sistema de gestión monetaria a partir de algoritmos y protocolos informáticos. Estos no están bajo el control de una entidad o gobierno, sino de toda una serie de elementos estructurales y decisiones basadas en consenso.

Sin embargo, se convierte en un tema complejo al cual hay que dedicarle tiempo de lectura científica de los sistemas descentralizados y consenso basados en la falta de tolerancia en los sistemas. Para ello, se sugiere a los interesados que lean: “El problema de los generales bizantinos”.

Muchos economistas y financistas están preocupados por la irrupción en el sistema tradicional. Pero no ven que lo nuevo trae consigo mejoras. Les cuesta comprender cómo es eso del sistema electrónico de dinero P2P, pero así es la tecnología y la evolución en el siglo XXI.

Todo va tan rápido que los programas universitarios han quedado obsoletos. Y no solo en economía, banca y finanzas, sino para digitalización y seguridad informática.

Se ha identificado que estas tecnologías no son solo del área de los especialistas de IT en una organización, sino de todos porque estamos digitalmente conectados.

Más allá del precio de Bitcoin, la tecnología juega su rol principal en la sociedad actual. No se trata de cuanto vale la criptomoneda para invertir, sino cómo dicha tecnología está impactando diversos sectores. Adicional, los beneficios se están logrando para mejorar el entorno social.

Ahora, ¿cómo se define Bitcoin?

Es un sistema de dinero electrónico que facilita transacciones y liquidez monetaria rápida. En un promedio de 10 minutos para hacer uso de dicho dinero. Más rápido que otras entidades de manejo de dinero en efectivo.

Las criptomonedas son adaptaciones del código fuente (pieza de información de una estructura informática) de Bitcoin. En estas adaptaciones se modifica el tiempo de transacción y la capacidad de procesamiento de la red.

¿Por qué se llama criptomoneda?

En materia de computación, encriptar es ocultar. Y ante un mundo digital, mucha de la información que navega por internet es pública, por lo que es accesible a casi cualquiera. Debemos ser responsables de nuestra información.

Una criptomoneda es una moneda encriptada u oculta que navega por internet y que tiene unos estándares de seguridad. Esto se debe tener en cuenta para administrarlas.

Y Blockchain, ¿qué es?

Se trata de todo el registro de transacciones que ocurren en una red. La diferencia con la contabilidad tradicional, es que esta tecnología encripta toda la información. Además se firma con un elemento alfanumérico único que no permite la modificación de las transacciones ocurridas.

A pesar de que Blockchain nació con Bitcoin y su mayor uso está difundido en el sector FINTECH, esta tecnología ha sido separada de las criptomonedas como tal. Pero si se ha aplicado a otros sectores, sin estar relacionada con aspectos financieros.