El 11 de mayo de 1999, Sony presenta AIBO (Artificial Intelligence roBOt), un robot mascota fabricado con forma de perro. 

AIBO es una serie de mascotas robóticas diseñadas y fabricadas por Sony; una combinación de tecnologías robóticas y multimedia e inteligencia artificial para lograr que el robot sea un compañero interactivo. Luego del primer modelo de consumo, todos los años se lanzaron nuevos modelos hasta 2006. Aunque la mayoría de los modelos eran similares a los de un perro, otras inspiraciones incluían cachorros de león y explorador espacial. Solo la versión ERS-7 y la versión ERS-1000 fueron explícitamente un “perro robótico”.

Características de AIBO

Disponía de sensores que le evitaban chocar contra objetos, y una cola que funcionaba de antena, además de “sentido del tacto”. Genera interacción con su operador, es decir, era capaz de reconocer los gestos e incluso la actitud corporal de su dueño. Adicional, era sensible a las caricias, con una enorme capacidad de movimientos, equilibrio y flexibilidad. Un software que le dotaba de capacidad de aprendizaje.

Aibo fue usado principalmente para la investigación de la inteligencia artificial, dado que integraba una computadora, sistema de visión y motores de articulación en un único paquete muy barato comparado con otros robots de investigación de inteligencia artificial más comunes.

Un poco de historia  

El 26 de enero de 2006, Sony anunció que interrumpiría AIBO y varios otros productos en un esfuerzo por hacer que la empresa sea más rentable. El servicio de atención al cliente de AIBO de Sony se retiró gradualmente, y el soporte para el ERS-7M3 final finalizó en marzo de 2013.

En julio de 2014, Sony dejó de proporcionar reparaciones para los productos AIBO y no proporcionó asistencia al cliente ni reparaciones para los robots AIBO.

En noviembre de 2017, Sony anunció una nueva generación de AIBO después de 11 años. El modelo de cuarta generación, ERS-1000, se lanzó en Japón el 11 de enero de 2018. La segunda venta de lotería se realizó el 6 de febrero de 2018.